Memoria de la tierra

Vanesa López Alberca (Toledo, 1990) es una artista que trabaja y reside en un pequeño pueblo del corazón de la meseta llamado Villafranca de los Caballeros. Comenzó sus estudios en la Escuela de artes y oficios de Toledo continuando con su formación universitaria en distintos puntos de la península, UMH (Alicante), UPV (Bilbao) y en la UGR (Granada), donde finalizó sus estudios. Entre sus exposiciones más destacadas se encuentran: HACER VENTANA, Biblioteca de Castilla-La Mancha, Alcázar de Toledo en febrero de 2019 y Raíces, en la tabacalera de Madrid durante noviembre de 2018.

Sofya Gevorkyan entrevista a Vanesa López Alberca para UAC en Matadero, Madrid, en marzo 2019.

S: Hola, Vanesa. Gracias por dedicarnos un poquito de tu tiempo. Si te parece podrías comenzar por explicarnos cómo definirías tu trabajo.

V: Bueno, yo estoy encantada también de estar aquí y os agradezco vuestro interés por mi trabajo. Para hablar de mi obra yo creo que habría que empezar por decir que mi origen es la escultura y lo que exploro en mi obra actualmente es el mundo de la cerámica y las diferentes posibilidades que ofrece este material. Me parece que mi trabajo habla de quién soy y del momento en que estoy viviendo hoy en día, así que se podría decir que es un poco reflejo de lo que soy. Seguramente si estuviese viviendo en otro lugar o en otro momento mi obra sería totalmente distinta.  

S: Bien, y ¿en qué estás trabajando ahora?

V: Pues hoy en día estoy involucrada en varios proyectos. El más reciente es el de mi propia exposición en mi pueblo, en el marco de las Jornadas de Campo del Grupo de estudios del campo de San Juan, que suelen hacerse en diferentes lugares de la comarca dependiendo del año y este año toca en Villafranca de los Caballeros. Mi exposición se llama Raíces, va a ser el día 18 de Mayo, en la Casa del Norte (para quien le puede interesar) y consistirá en una serie de piezas cerámicas que buscan rescatar la memoria de los lugares que están en proceso de desaparición o abandono; con ellas creo un registro material de estos espacios deshabitados generando así un archivo físico y documental para conservar su historia después de que ellos dejen de existir. Quiero de ese modo materializar la memoria de las casas, no sólo recordando sus historias sino haciéndolas presentes y preguntándome sobre su futuro. 

S: Perfecto. Muy bonito. Tu obra nos ha inspirado los siguientes términos. ¿Qué puedes decirnos sobre cada uno? TIERRA.

V: La tierra es una de las bases de mi práctica artística, dado que ésta está relacionada, de un lado, con mi tierra, mis raíces, y, de otro lado, con arcilla, que, aunque se compra y trae de otros lugares, en mi pueblo los alfareros la sacaban antiguamente de la tierra, de nuestra tierra. Hay en todo ello una especie de círculo que lo conecta todo. 

S: MEMORIA.

V: La memoria es también otro de los temas clave en los que se centra mi trabajo. De hecho estoy últimamente trabajando con diferentes grupos en torno al valor de la memoria histórica. Hemos creado una red de apoyo mutuo que se llama Arqueología a contracorriente estamos desarrollando un proyecto al que yo contribuyo con la recreación de un cortijo, el cortijo de Mojapiés en Montoro, Córdoba, donde en el régimen franquista fusiló tras la Guerra Civil a un grupo de guerrilleros libertarios. Queremos hacer un documental que recoja su historia a partir de diferentes testimonios,  el archivo histórico, etc. Y un homenaje, que corre a mi cargo. Se trata justamente de la memoria, porque hacemos una especie de estimación del valor patrimonial del lugar a partir de lo que allí aconteció. Si esto no se hace al final la memoria se pierde y se acaba inventando y dejando de valorar la verdadera historia, ¿no? 

S: ¿RAÍCES?

V: Pues además del título que de mi primera exposición individual, raíces es algo esencial de cada persona. Una persona sin raíces no creo que se conozca o que se encuentre en su sitio, por decirlo en alguna manera. Y yo me siento muy orgullosa de mis raíces. 

 S: ¿ARCILLA? 

V: Volvemos aquí al término “tierra” del hemos hecho hablado antes. Arcilla es el material con el que estoy trabajando actualmente y también uno de los materiales con el que más a gusto me he sentido siempre desde pequeña. Esta además, para mí, el referente, en mi tierra, de los hermanos Peño, que son alfareros por cinco generaciones, creo: artistas artesanos, pues ellos suelen dar a sus obras o a las piezas que hacen un valor añadido, no solo como obra de arte sino en tanto que útiles para la vida diaria. 

S: Perfecto. Y por último: a tu juicio, ¿cómo puede cambiar el mundo mediante la acción conjunta de arte y pensamiento? 

V: Todos y todas deberíamos que pensar que siempre hay algo que se podría mejorar, esto es algo esencial que todo el mundo debería plantearse. No sólo como artistas sino como personas y cualquiera que sea tu ideología, la que te ruja por dentro. Yo, por ejemplo, ahora, en mi pueblo, estoy realizando un taller de pintura; yo me dedico a esto y veo como a los niños, a la hora de enseñarles, de enseñarles tú, hay que saber transmitirles que las cosas pueden cambiar. Yo con mis niños reciclo todo lo reciclable y aprovechamos todo lo que podemos, los recursos que tenemos cerca de nosotros, y creo que poniendo esa semilla en los más pequeños se logra algo, en este caso en el campo del arte, pero que puede enseñarles a cambiar también otras cosas. Crear conciencia en los más pequeños es, de hecho, de lo que nos tendríamos que preocupar todos para que ese cambio se llegue a dar algún día.